MANDELA

diciembre 7, 2013

Hacia dos años que no escribía en este foro pero ayer uno de mis héroes desde hace años, la única persona famosa viva a la que he deseado conocer en persona, Nelson Mandela, falleció. He sentido ese hormigueo en los dedos que hacia tiempo que no sentía, la necesidad de escribir, de liberarme mediante la palabra, de aligerar mi pena escribiendo en la arena virtual de una playa que no sé si nadie visitara alguna vez.

Crecí escuchando las hazañas de Mandela, como una sola persona con su coraje y su voluntad consiguió cambiar el destino de un país, demostrar que la honradez y la bondad envueltos en la solida armadura de unos principios más sólidos que la piedra eran capaces para iluminar el mundo.

Vivimos en una sociedad que busca desesperadamente héroes, guías que nos iluminen en días tan oscuros como los que vivimos. Nuestro mundo camina por un peligroso precipicio, vivimos en un mundo con Ipads, televisores planos, ordenadores y por otro lado asoma un tercio de los seres humanos sin acceso a agua corriente, devastados por la guerra. La intolerancia campa a sus anchas entre Occidente y el Oriente, entre cristianos y musulmanes y nuestro mundo se ahoga en el humo de su propia contaminación, se ahoga en tornados y tifones generados por un mundo cansado que grita basta. Y en esta situación  todos en algún momento nos paramos y buscamos un guía que nos indique el camino, que nos diga que puede una sola persona hacer por este mundo tan grande, que puede hacer para ayudar a marcar la diferencia.

Buscamos a nuestros héroes, a nuestro símbolos en gente como nuestros deportistas, en cantantes o actores, nuestros políticos, la opción más lógica en principio, nos han decepcionado tanto que no encontramos que haya luz en sus palabras. ¿Pero que clase de guía pueden ser nuestros deportistas, nuestros actores o cantantes? Lo que necesitamos de verdad es alguien que nos enseñe a ser mejores personas, el valor de la generosidad y la entrega desinteresada en un mundo profundamente egoísta y esa persona para mi era Mandela.

No le conocí en persona pero hoy he pensado que a mi manera me siento orgulloso de haber compartido el mundo durante un tiempo con él. Para mi el valor de su persona no es que haya sido un gran político, un estadista brillante sino que ha sido un ser humano deslumbrante, una medida en la que las generaciones presentes y futuras podremos medir nuestra humanidad.

Seré padre por primera vez en pocos días y llevo semanas pensando las cosas importantes de la vida que le quiero decir a mi hija cuando tenga edad para entenderlas. Cuando me pregunte a quien debe tomar como modelo cuando no sepa que hacer, cuando no sepa que es lo correcto, cuando le asalten la dudas de la importancia de cada ser humano…entonces le hablaré de Mandela.

 

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SHYAMALAN

septiembre 13, 2011

Hace mucho tiempo desde la última vez que escribí en este blog, demasiado. No sé quien leerá estas lineas, sólo sé que necesitaba volver a escribir pero aunque tenía muchas ganas escribir es como hacer ejercicio; necesitas una cierta rutina, una cierta práctica que si se pierde luego cuesta recuperar.

Tampoco podía sentarme a escribir de cualquier cosa, aunque se me ha reprochado que escribo cosas demasiado ‘serias’, el sentido de este blog era escribir sobre las cosas que me habían hecho pensar, que me habían emocionado, que me removían cosas dentro de mi.

Hace un par de semanas sentí el impulso, encontré un tema pero hasta hoy no he encontrado el momento de sentarme.

Shyamalan, para aquellos que no sigan mucho el cine es un director pero sobretodo es un narrador de historias como a mi me gustaría ser.

La primera vez que vi una película de Shyamalan estaban de beca Erasmus en Francia, fue ‘El Sexto Sentido’, su mayor éxito quizás aunque debo decir que no me entusiasmo, simplemente me pareció original y entretenida. Es curioso como es esto de los gustos, como sucede que un mismo estimulo provoca reacciones tan diferentes en la gente.

Asisto a un taller de narrativa desde el año pasado y el primer día de clase hablamos de los libros que más nos gustaban, aquellos que nos habían marcado. La persona que lleva el taller es poetisa  y nos dio una definición de lo que para ella era un libro que te ‘marca’: aquel que después de leerlo hace que seas alguien distinto. Me pareció precioso e increíblemente acertado.

Pues aplicado al cine debo decir que ni ‘El Sexto Sentido’ ni ‘El Protegido’ me marcaron aunque me gustaron muchísimo. El Protegido sobretodo me pareció una historia de superheroes muy humanos, una historia cercana aunque no logró emocionarme. ¿Cómo distingo una peli buena o muy buena de una que me marca? Pues básicamente en lo mucho que me meto en la historia, en como me siento al acabar, en la forma que los personajes se te enroscan dentro de ti y no puedes dejar de pensar en lo que estarían sintiendo como si fueran personas de verdad.

Entonces llegó ‘El Bosque’, probablemente la cinta más criticada hasta aquel momento de Shyamalan y yo me enamoré a primera vista de aquella aldea, de aquellos personajes vulnerables, tiernos, algunos cobardes y otros los más valientes que había visto en un libro o película. Shyamalan cuenta historias sobre personas, se plantea dilemas, rasca dentro de él y utiliza la herramienta que utilizan todos los buenos narradores de historias; la imaginación. Plantea situaciones irreales pero los personajes son de los más reales que he visto, justo lo que una buena historia debe hacer. Supongo que todo depende de los ojos del que mira, pero me pareció un libro hecho pelicula, algunos fotogramas como cuando todo el pueblo se esconde en los sotanos porque llegaban las criaturas me pareció muy hermoso, la perfecta definición de como una imagen puede ser mejor que mil palabras.

Después de ‘El Bosque’ vi varias películas más de Shyamalan, ninguna me gustó tanto como ‘El Bosque’ aunque reconocía al mismo autor en muchas, historias donde no necesitaba grandes efectos especiales sólo grandes personajes. Muchas personas podrían criticar o decir que son simples cuentos bonitos con una especie de moraleja. Como he dicho todo esta en los ojos del que mira. Yo me inclino a pensar que Shyamalan se plantea cosas, que bucea dentro de él y encuentra estas historias que se inspiran en todas las cosas que se plantea, en todo lo que le da miedo, en aquellas cosas donde encuentra coraje…Yo por lo menos lo veo asi cuando miró los personajes de sus peliculas.

Hace poco que vi ‘La Joven del Agua’ y fué de nuevo un shock, me volví a enamorar de una historia como me pasó con ‘El Bosque’. ‘La Joven del Agua’ es una historia no sé si denominarla de realismo mágico o fantasía cotidiana. Sea cual sea la etiqueta, ‘La Joven del Agua’ es un cuento muy hermoso que me atrapó hasta el último fotograma y que cuando termina sientí que ya no era el mismo. Shyamalan desarrolla la historia de una forma que de alguna forma acabas sintiéndote parte de la historia, siendo una de los vecinos de ese entrañable bloque de apartamentos buscando ayudar a la ninfa protagonista, emocionandote con los lazos que se crean alrededor del personaje principal. No puedo más que animar a ver la película a quien no la haya visto y a soñar con que algún día podré contar historias tan buenas como las que cuenta Shyamalan en sus películas.

Hasta la próxima, espero que sea pronto…dejo un enlace a la banda sonora de la joven del agua que me parece que es el envoltorio perfecto de la historia.

 

 

 

DERRIBANDO MUROS

febrero 13, 2011

Esta tarde caminaba por el centro de la ciudad, viendo pasear a la gente, tratando como muchas veces de mezclarme y perderme entre la gente. Hoy noté especialmente la gente que como yo, caminaba sola. Esta semana he perdido a un miembro de mi familia y supongo que estoy especialmente sensible, que le doy vueltas a ciertas cosas en las que muchas veces sólo pensamos cuando un suceso así nos pasa de cerca. Gente sola pensaba, aunque en el fondo todos venimos solos y nos vamos solos de este mundo. Mientras estamos aquí viviendo el tiempo que nos toca, estamos rodeados de gente, de calor, de amor y de muchas cosas que hacen que la vida tenga sabor. Pero en el fondo, dentro de nosotros, seguimos solos, nuestro camino lo empezamos solos y lo acabaremos solos y creo que esa sensación nos marca por dentro. Nos hace buscar a nuestro alrededor como pequeños planetas buscando estrellas alrededor de las que girar.

El hombre es un animal social, ¿porqué? En la antigüedad las razones eran claras; protección, comida, reproducción. Ahora vivimos en una sociedad donde las reglas se han roto, le guste a algunos o no, no podemos meter de nuevo el genio en la botella. Ahora el modelo de pareja se ha roto, el modelo de familia se ha hecho más grande, una persona puede pasarse la vida en una isla desierta y hablar y ver a otras personas todos los días gracias a los adelantos de la tecnología. Ya no necesitamos familia o pareja por protección o comida, ya no necesitamos incluso tener pareja estable para poder tener descendencia. ¿Porqué sigue juntándose la gente?

Creo que la razón es lo que apuntaba al principio del post, estamos solos, nos sentimos solos muchas veces y esa soledad genera una especie de miedo al vacío, una sensación que genera un rechazo dentro de nosotros.

Recuerdo un viejo planteamiento de filosofía que dice que si algo sucede pero nadie lo ve, entonces ese suceso no ha pasado. Creo que yo añadiría que si sólo esta una persona y no puede compartirlo con nadie entonces ese suceso no merece la pena aunque haya sucedido lo más increíble del mundo. Ver el paisaje más hermoso del mundo sin poder compartirlo pierde gran parte de su belleza, la belleza que hay al ver algo hermoso a través de los ojos de una persona que quieres.

Creo que en esta era donde reglas inmutables se rompen, una era que creo que en el futuro se recordará en gran parte no por los cambios tecnológicos sino por lo cambios sociales, creo que en esta era nos toca redescubrir las razones por las que queremos romper nuestra soledad y buscar a otra persona.

Como he mencionado antes ya no necesitamos formar parejas y familias por las razones que había en el pasado, bueno siguen siendo razones, decisiones validas pero ya no son totalmente necesarias, la verdadera razón para rodearnos de gente, formar una familia, buscar pareja, es romper la soledad de la que hablaba al principio.

La única forma de sentirnos completamente acompañados aunque sea durante un tramo de nuestro camino, es entregarnos totalmente a otra persona. Abrirnos totalmente, dar todo lo que llevamos sin miedo a mostrar nuestro interior. Esto sucede cuando nos entregamos totalmente a otra persona, pareja, hijo o simplemente acompañante en el camino. Da miedo, porque entregarte de esa manera te hace vulnerable, le das a esa persona la capacidad para poder hacerte mucho daño pero la recompensa, la oportunidad de sentirnos acompañados en nuestro viaje es lo que hace que superemos todos nuestros miedos y demos ese paso. Ya no es la necesidad de seguridad, de alimentos o sexo, lo que realmente hace que derribemos los muros que nos rodean y nos entreguemos a otras personas es el deseo instintivo de sentirnos acompañados en el camino de la vida. De compartir la vida, de amar a otras personas.

 

 

UNA CUESTION DE PERSPECTIVA

diciembre 26, 2010

He escrito muchos post (aunque no puedo decir que muchos últimamente) , he hablado de muchas ideas, de cosas sobre las que reflexionaba intentando entender un poco mejor este complejo lío que es la vida. Muchas veces he hecho mención a la búsqueda de la felicidad como ese experiencia semi-mítica en la que nos vemos involucrados desde que dejamos de ser niños, curiosamente cuando termina una de las etapas que suelen ser más felices para muchas personas.

Estas ideas nacen muchas veces en conversaciones sobre temas que no tienen nada que ver,  en el día a día que nos hace siempre aunque no seamos conscientes, un poco más sabios. Una idea que me ha venido muchas veces a la cabeza y que he comentado en algún post aunque nunca me he extendido mucho, es el tema de como interpretamos la realidad. El tema de como la clave para disfrutar de la vida y de lo que ella contiene, esta en la forma en la que vemos las cosas. Lo que llamamos realidad no es más que la forma en la que procesamos lo que nos rodea, la forma que toman los estímulos que recibimos del exterior después de pasar por el tamiz de nuestro punto de vista, de nuestros valores, de nuestro estado de animo, de tantas cosas.

¿Porqué la vida puede ser tan distinta en función de la persona a la que preguntes? Bueno, algunos podrán que es más fácil tener un punto de vista positivo si eres rico o si tienes una seguridad económica laboral (algo muy presente en esta situación de crisis), otros que no se fijen tanto en lo material dirían que si tienes una maravillosa pareja, familia o amigos. La verdad es que luego encuentras tanta diversidad de gente, cada una con opiniones tan distintas sobre su percepción de la vida: desde los que piensan que es una carga que soportar a los que están en el otro extremo y piensan que es un don maravilloso. Dentro de cada grupo encontramos gente rica, con un buen trabajo, con muchos amigos, con una familia maravillosa…Gente que lo tiene todo y no tienen mejor concepto que él que no tiene nada y lo contrario. ¿Cómo es posible? Pues porque en el fondo vivir es ante todo una actitud hacia lo que nos rodea…Siempre se dice que para ser feliz hay que saber disfrutar de las cosas que nos pone delante la vida pero nadie nos explica como disfrutar de esas cosas. Creo que es una cuestión de perspectiva y de actitud el encontrar la forma de disfrutar de la vida.

La forma en que podemos ver y entender un suceso es infinita, podemos interpretar lo que nos sucede en el día a día de mil maneras y sólo nosotros decidimos la forma en que queremos entender lo que nos sucede. Yo lo imagino como una especie de figura de cristal con mil caras, cada una me muestra la misma cosa, el mismo objeto pero de una forma distinta. Muchas veces cuando reflexiono sobre algún suceso me imagino girando la imagen que tengo de eso que trato de entender y asimilar en mi vida, girándolo hasta que encuentro la cara, la faceta que a mi más me gusta. Aquella que me hace más feliz.

No se trata de deformar lo que sucede y distorsionar la realidad. No se trata de los sucesos en sí, se trata de la forma en que dejo que me afecten, de como los integro dentro de mí. Esto se aplica a todo, desde una comida con amigos hasta el fallecimiento de una persona cercana. En la perspectiva que elegimos definimos la actitud que tomaremos en esa parcela de la vida y yo creo que debemos siempre (por mucho que cueste a veces) tratar de buscar la cara positiva, tratar de que en la imagen que guardamos predomine lo positivo.

Suena fácil, pero no lo es, es fácil en esos días cuando el sol brilla y todo parece una peli de Disney. El resto de días toca poner la sonrisa antes de que suceda nada, diciendo así al mundo que tu actitud será positiva frente a lo que llegue. Y así si el mundo lo afrontas con actitud positiva y una sonrisa lo normal es que acabe por ser positivo. No digo que no sucedan cosas malas, ni tristes, sólo que cuando acaba el día y miras hacia atrás es como esas películas que cuando acaban te dejan con una buena sensación al acabar…

Creo que ya me extendido demasiado en el tema y lo quiero dejar aquí…no quiero hacer un tratado de filosofía del tema de la realidad porque ya desde Platon se han ocupado mejor del tema. Yo sólo quería explicar la forma en que yo entiendo todo esto, espero que no se haya hecho muy pesado.

Mi inspiración ha sido en esta ocasión ‘Paths of desire’ de October Project…una canción que habla de la vida como una senda, un sendero.

EL TIRO GANADOR

noviembre 14, 2010

Siempre he pensado que el deporte resume muchas veces aspectos de la vida, que sirve de ejemplo en muchas cosas y en muchas situaciones.

Me encanta jugar al baloncesto y jugando el otro día con mi hermano recordé lo emocionante que es llegar al final de un partido y con todo por decidir tener la última bola para jugartela. En el baloncesto profesional (y en cualquier deporte) lo que distingue a los verdaderos ganadores de los buenos jugadores es que cuando llega ese último minuto, esa última oportunidad los ganadores son los que dan un paso al frente para pedir el balón y jugarse ellos el último tiro. Pueden acertar o fallar, pueden ganar o perder pero en el momento de la verdad no les tiembla el pulso para tomar la responsabilidad.

La analogía con la vida real es sencilla, la enseñanza es clara; en los momentos decisivos de nuestra vida los ganadores, los que consiguen la mayoría de veces lo que quieren, los que disfrutan con la vida y sus decisiones, son los que se juegan el último tiro. Podemos tener gente a nuestro alrededor ayudándonos, echándonos una mano pero cuando llega el momento de las decisiones no debemos dejar que las cosas que queremos, las que deseamos vengan debido a la acción de alguien que nos ayuda, del fallo o de la desgracia de alguien ajeno o de cualquier otra cosa que no seamos nosotros. Nadie sabe mejor que nosotros lo que queremos, así que nadie mejor que nosotros para jugarnos la última canasta, para tomar las decisiones importantes. Luego  podemos conseguir nuestro objetivo o  fallar y no conseguir lo que queremos pero en cualquier caso sabremos que somos nosotros los que estamos al timón, que hemos hecho lo que hemos podido.

Jugando al baloncesto, fútbol o el deporte de equipo que sea nunca me he arrepentido de jugarme la última oportunidad y fallar, me he arrepentido en todo caso de no hacerlo. En el deporte como en la vida he pasado etapas donde he preferido no dar un paso al frente y tomar la responsabilidad por miedo a fallar, por miedo a decepcionar pero desde hace ya un tiempo soy consciente de que debo tomar esa responsabilidad…y disfrutar de ello, sabiendo que si sale bien es merito mio y no de nadie más. Esto recuerdo que lo hacia sin problema cuando era adolescente, luego durante mucho tiempo deje de hacerlo muchas veces; comodidad, miedo, no lo sé pero ahora desde que siento que tengo yo el timón y lo cojo sin miedo siento que disfruto mucho más de las situaciones fáciles o difíciles que tengo por delante.

 

 

UN RECUERDO MUSICAL

octubre 31, 2010

Volvia esta nochea casa en el coche escuchando un CD que habia encontrado en la guantera…no sé ni cuanto tiempo llevaba allí metido asi que lo puse sin recordar muy bien si me habia gustado y sin recordar muy bien las canciones. Era un disco del grupo de folk irlandes Clannad. Cuando empezaron a sonar las canciones empecé a recordar que me había gustado mucho, que tenía canciones que me habian  hecho disfrutar. Entonces llegó la última canción…es una canción instrumental. Se habla muchas veces de como algunas canciones te recuerdan ciertas epocas o momentos de tu vida, como los relaciones con cosas que te pasaron. Cuando escuché esta canción sin embargo lo que recordé inmediatamente fué un libro, me recordé a mi mismo leyendo algunas de las partes de ese libro, sintiendo en cierta manera tantos años después lo que había sentido en aquel momento, fué una experiencia bastante sorprendente pero sobretodo agradable. Me gusta pensar que los recuerdos vienen siempre acompañados, que son almacenados, junto con las sensaciones que te produjeron las situaciones que recordamos.

El libro era mi libro preferido, ‘La voz de los muertos’ de Orson Scott Card y al escuchar la canción recordé porque me había gustado tantisimo el libro. Porque me enseñó una cosa que con los años me doy cuenta que me ha marcado profudamente. Porque la historia me hizo sentir que todas las personas albergan en su interior un tesoro que merece la pena ser sacado, que incluso dentro de las personas que pensamos que merecen menos nuestro amor y respeto hay cosas hermosas que merece la pena conocer y valorar y que cada vida es preciosa y única. ¿Cómo consiguio un libro enseñarme esto? no lo sé, sólo sé que cuando terminé de leerlo algo se grabó en mi corazón de toda esa maravillosa historia que me marcó para siempre.

Las lecciones más hermosas de la vida vienen a veces en formas insospechadas, por eso tenemos que tener los ojos bien abiertos poder verlas, para poder vivirlas, aprehenderlas.

Para los interesados la canción se llama ‘A gentle place’  y es del disco ‘Banba’.

PASO A PASO

octubre 20, 2010

Casi desde que nacemos se nos inculca el deseo de que crezcamos, de que nos hagamos mayores. Una de los mejores piropos que se puede dedicar a un niño pequeño es decirle ‘pero que mayor eres!’ o ‘que mayor estas!’. Los niños crecen con el deseo de hacerse grandes, queriendo crecer (os acordáis de la película ‘Big’?). Luego llegan al colegio y se les presenta un camino para hacerse mayor jalonado de etapas que son los cursos. Para un niño crecer, el futuro, significa simplemente el siguiente curso. No existe ninguna inquietud sobre el futuro, un niño de 3º tiene claro que lo que el hará el año siguiente (si aprueba) es 4º y después 5º…Nadie se plantea que hará en 10 años, como mucho algunos niños se plantean algo vago y confuso como ‘que hacer cuando sea mayor’, aunque nadie tenga muy claro cuando se es por fin ‘mayor’. Llegan los últimos cursos del colegio y por primera vez empiezas a sentir un run-run en el estomago; quedan sólo 2 ó 3 años para acabar el colegio!, parecía que nunca llegaría ese momento y por fin esta ahí a la vuelta de la esquina.

Por primera vez sentimos la inquietud del futuro incierto. En el caso de los que elegimos seguir estudiando en la universidad esa inquietud se resolvió cuando elegimos carrera…uuuf teníamos como mínimo 5 años más para no preocuparnos sobre nuestro futuro, sólo teníamos que seguir con la rutina habitual de curso-examen-siguiente curso.

Y de repente (a veces llevaba más años de los previstos) acabas la carrera y te encuentras realmente por primera vez ante un futuro incierto, los pasos no están tan claros, si acaso unos pasos un tanto vagos como ‘encontrar trabajo’, ‘casarte’, ‘tener familia’ y cosas por el estilo. La mayoría vuelven a lanzarse al siguiente paso tratando de completar toda esa lista que nos han grabado desde que somos niños. Muchos ni se lo plantean para no tener que afrontar la inquietud del ‘que pasara’, del camino incierto.

Esto creo que es una de las cosas más complicadas de ser adulto, es lo que nos hace adultos ‘de facto’, no tener una guía, un camino planificado que sabes que al seguir estas haciendo lo correcto, tener que tomar decisiones con todas las incertidumbres del mundo. Y te lanzas a ciegas a tomar decisiones en tu vida sin saber si haces lo correcto y sólo armado con un puñado de esperanzas y sueños que a veces sin saberlo son los sueños y esperanzas que otros han depositado en ti.

Como digo muchos no se plantean las cosas, no tienen miedo, simplemente se lanzan y se sienten felices o cuando menos satisfechos al hacerlo, es su forma de afrontarlo.

Otros sienten el vértigo en cada decisión que toman: cada nuevo trabajo, pareja, vivienda, etc…

Creo que cuando llegamos a este punto empezamos una nueva escuela, la escuela de la vida y de las decisiones. Ya no estamos cómodamente protegidos por nuestros padres, no hay nadie que tome las decisiones por nosotros ni un camino marcado y trillado.

Y aprendemos, a base de tortas la mayoría de las veces, aprendemos que a veces tienes que perder, que siempre hay un precio en cada decisión y que no hay siempre una decisión ‘buena’, que a veces lo que necesitamos para ser felices no es lo que queremos…

Muchas lecciones que aprendemos poco a poco, una especie de formación continua.

Lo único importante es tener la mirada fija en la meta y saber que a veces no llegaremos a esa meta por el camino que esperamos pero siempre debemos confiar que al final llegaremos, sin miedo, sin retroceder. Puede que te saltes algunos pasos de los que tenías en la lista, puede que te toque repetir algunos pero al final como en el poema de ‘Itaca’ la meta y el disfrute del camino recorrido es lo importante.

Como recomendación musical dejo una que en su estribillo dice ‘that’s the living’…esta es la vida, c’est la vie como dicen los franceses…a veces dura, a veces hermosa pero siempre sorprendente…

525600

octubre 12, 2010

A veces andas buscando las palabras para plasmar algo que crees que es muy importante, algo que crees que es lo suficiente importante para tomarte la molestia de dedicarle una hora o dos de sentarte y ponerte a escribir. Puede que para los demás sea un rollo o como diria mi madre una verdad de perogrullo pero tú sientes que quieres dedicarle un tiempo. Buscas un momento en que te sientes inspirado, sentado delante del ordenador con la música perfecta. Entonces descubres que alguien antes de ti ya ha pensado eso mismo que tú sientes en tu inspiración que de alguna forma has ‘descubierto’. Entonces te quedan dos opciones: sentir un poco de verguenza por ser tan presuntuoso y dejar de lado la idea que tenias para escribir o simplemente presentar a los demás el texto o la canción que explican con mejores palabras que las tuyas esa idea que te rondaban la mente. Quitarte el sombrero y decir al mundo ‘mirad que palabras más hermosas’.

Pues eso mismo me ha sucedido a mi, en un momento en que daba vueltas a la idea de cuales son las cosas que nos hacen levantarnos todos los dias, aquellas cosas que traen ilusión a nuestra vida…Voy y me rencuentro con una canción que lo dice con mejores palabras de las que yo podría nunca encontrar. La canción es del musical de Rent y se llama ‘season of love’ y a grandes rasgos dice que aunque el tiempo se mide en minutos y segundos, existen otras formas mejores de medir lo que nos ha pasado en un año. ¿Que es un segundo o un minuto? Pues subjetivamente nada, el tiempo subjetivamente se deberia medir en las cosas que hemos podido hacer. Disfrutamos de tiempo en esta vida para hacer cosas y no podemos comparar los 60 minutos que nos hemos pasado en un atasco con 60 minutos disfrutando de la gente que quieres. Asi que buscamos una medida que nos pueda ayudar a expresar que los 60 minutos con gente a la que amas es mucho más importante que 6000 minutos en un atasco, haciendo un informe o en la cola del super.

La canción propone medir el tiempo en cosas como amaneceres, tazas de cafe…y sobretodo medirla en amor que hemos dado y compartido. Me parece muy hermoso el pensamiento y creo que es una medida mucho mejor del tiempo ‘subjetivo’ que hace que mires el tiempo pasado de otra forma, dias que fueron ‘largos’ e intensos como meses. La verdad es que prefiero esta forma de medir el tiempo.

No puedo terminar el post sin dejaros con el link de la canción que ha inspirado el post.

 

RAZONES

septiembre 29, 2010

En los últimos 15 años he estado leyendo una colección de libros que ya van por el tomo 18, yo de normal cuando leo una historia o veo una peli me sumerjo en ella y me siento en la piel de los personajes pero en el caso de esta colección donde he seguido las aventuras de unos personajes tanto tiempo, es especial. Quedan sólo dos libros para que termine la historia y empieza a vislumbrarse un final.

Yo en este post quería escribir sobre el personaje principal, ayer termine el tomo 18 y de alguna manera el final del tomo me ha estado haciendo run-run toda la tarde aunque yo no fuera consciente y de pronto llegando a casa…la luz.

El personaje principal es un chico que es obligado a crecer en poco tiempo, le cargan con una responsabilidad tremenda, tiene que tomar decisiones muy duras debido a esa responsabilidad y tanta carga lo separa de la gente que quiere. La presión es tan tremenda, el sentimiento de que el camino a recorrer esta marcado, que no puede elegir le oprime tanto que siente que la única forma que tiene de recorrer el camino, de realizar su tarea es aislándose.

Creo que de una forma no tan dramática todos cuando pasamos de la infancia a la madurez sentimos que nos cargamos de responsabilidades, alguna ‘exigidas’ por la sociedad de una manera u otra, otras exigidas por uno mismo debido a nuestra educación. Trabajo, pareja, familia, hipotecas, la felicidad, nos exigimos tantas cosas que perdemos de vista porque lo hacemos.

El protagonista de la historia llega a un punto donde la presión es insoportable, no puede con la carga que lleva, no sin apoyarse en los demás pero se ha alejado tanto de los demás para no cargar a nadie con lo que él creía que era su responsabilidad, que ha perdido el objetivo.

Llegado a ese difícil momento le pregunta a su padre como escapar de esa responsabilidad, como sentir que es libre y que su destino no esta marcado con tantas cargas. Su padre le responde que muchas veces nos toca hacer cosas que no tenemos más remedio que hacer…Que la diferencia, lo que hace que todo sea distinto, nuestro poder de elección esta en las razones que tenemos para hacer las cosas. Lo sabemos lo vemos todos los días en las caras de nuestros compañeros cuando vamos a trabajar, todos tienen la carga de ir a trabajar, la diferencia, lo que hace que todo sea distinto para cada uno son las razones que cada uno elige para levantarse por las mañanas y afrontar el día.

Cuando perdemos de vista la razón por la cual hacemos las cosas…entonces perdemos toda ilusión y nos desconectamos de la vida…debemos vivir con los pies en el suelo pero sin perder el objetivo de vista.

El protagonista de la historia encontró finalmente una respuesta a la pregunta: ¿Porqué? ¿Porqué vas a la batalla? ¿Con qué objeto?

Su respuesta fue: Porque cada vez que afrontamos un nuevo día volvemos a amar…y con esa respuesta todo lo que hacia volvió a tener sentido. La carga no fue más ligera, las decisiones no fueron más fáciles pero él era distinto .

Una canción para cerrar el post…’Glass of water’, la clave siempre esta en si vemos el vaso medio lleno o medio vacío, la clave siempre esta en como vemos el mundo a través de nuestros ojos.

EN BUSCA DE LA FELICIDAD

septiembre 11, 2010

Empiezo y no me gusta el titulo del post pero no puedo encontrar nada mejor para lo que quiero escribir. Creo que la palabra felicidad esta demasiado usada, manoseada y quiero evitar caer en clichés. Pero no puedo evitarlo, la idea que me inquieta, que me ronda dando vueltas alrededor de mi como un buitre hambriento es la idea de lo que buscamos todos en esta vida. Hemos sido lanzados desde el utero de nuestras madres comodo y calentito a un mundo loco donde no sabemos si vamos o venimos. Buscamos algo sin saber bien que buscamos, todo el mundo lo llama felicidad que no es otra cosa que la sensación de que estamos donde tenemos que estar, que hemos tomado las decisiones correctas y que disfrutamos de ello, todo eso ni más ni menos…Y todo esto sin tener claro que pinta tiene esa famosa felicidad, sin saber como nos hará sentir, sólo sabemos que tenemos que llegar a ese Paraiso, a ese Dorado y que se debe encontrar en algún lugar probablemente muy lejos de nosotros. Vamos a ciegas sin una luz que nos guie tratando de que el puzzle de nuestras decisiones encaje sin saber que pinta debe tener el puzzle una vez montado.

Me gustaría poder decir que sé donde buscar, que tengo el mapa para encontrar ese lugar pero lo único que sé es que debemos seguir buscando. Buscar sin descanso y sin desesperar, haciendo lo que creemos correcto en cada momento, sacando lo mejor de nosotros sin reservarnos nada, sin ahorrar esfuerzos para el dia siguiente porque no sabemos cuanto durara nuestro camino en la vida, con esperanzas siempre en cosas mejores y amando el mundo y la gente que nos rodea. Amando el brillo de las estrellas que tachonan el cielo y que nos guian en la noche más oscura, amando el arrullo del agua, el olor de la sal del mar, los miles de criaturas sorprendentes que conviven en este mundo con nosotros y lo que es más importante amando la sonrisa de las personas que viven a nuestro alrededor. Alimentandonos de estas sonrisas, regalandolas en cada latido estaremos más cerca  de ese lugar que buscamos, de esa meta anhelamos.